Las Tertulias de la Cochinita de Trama Editorial. Un nuevo enredo

Ya saben que nos gustan los Estados de ánimo y el 'mens sana in corpore sano', así que nos hemos liado de nuevo la manta a la cabeza y hemos puesto en marcha un nuevo espacio para el encuentro en torno a la mesa que tanto une.



En qué consiste.
Algo sencillo. Un invitado, una mesa bien servida, comida, conversación y bebida.
Se accede por rigurosa invitación y el coste de la manduca se sitúa en torno a los 10 Euros.

Tiende a celebrarse en horas en las que ya puede empezar a actuar la nocturnidad y alevosía.

Por ahora se celebran en el Madrid canalla y han tenido una periodicidad mensual.

En enero, si todo va bien será la tercera.

Y, si quieres enterarte de las mismas y de otras cositas que vamos haciendo y en las que vamos enredando...


ESTE ES EL CAMINO (ACCEDER) PARA ESTAR AL DÍA


Te dejamos alguna fotito....

De la segunda

Y de la primera

Así que ya sabes....

Javier García Clavel. Un estado de ánimo

Me llamo… Javier García Clavel, para la cuadrilla últimamente Clavel y para la pre-escolar, primaria, secundaria y Bachillerato, Javi.

Y en el sector del libro o como mero lector se me conoce como… algo confuso, la verdad. Tengo que trabajarme más la imagen de marca.

Me gusta leer porque… Me sigue enseñando cosas de las personas y del mundo. Y porque se me pone cara de interesante (si consigo cerrar la boca y no musitar –verbo tremendo éste-).

Cuando tenía doce años quería ser… No me acuerdo bien. Supongo que futbolista, porque era bastante bueno y tenía suerte. Soñaba con el Bernabeu lleno de gente durante una temporada, me acunaba. En Bachiller quise ser médico, y psicólogo industrial/empresarial (no sabía qué era eso, pero un profesor nos dijo a mí y a un compañero que nos pegaba ese trabajo).

Hoy soy… profesor y técnico editorial. Ayudo a escribir y enseño a leer y escribir. Este año me paso el día hablando de literatura: pobre sociedad contemporánea navarra, qué paciencia tendrá que tener. He vendido libros y no descarto y sí amenazo con volver a hacerlo.

Cuando me toca contarle a un extraño en una boda por qué me gusta leer o ando entre libros le digo que… me gusta leer porque los libros me enseñan cosas, cómo soy y cómo es el otro, ella misma que me pregunta (eso les suele conmover). De todas formas, trato de no ir a bodas a no ser que sean autogestionadas. La gente se gasta unos dineros que madre mía.

Sin embargo, en realidad mi día a día es más bien así: Me paso el día en facebook, lamentablemente. Pero cuando soy formal, leo un rato (como hace el galerista Nacho Ruiz, a primera hora, cuando el mundo está dormido), corrijo para un par de editoriales, textos de amigas y amigos… Y enseguida me pongo a preparar las clases y talleres de por las tardes.

Lo más raro que me ha sucedido nunca fue cuando… Acabo de empezar, no me ha dado tiempo aún a que me pase algo raro. Tengo una amiga que absorbe cosas raras, con ese imán cerca a mí no me toca nada. Y no me parece mal.

Y lo peor… No sé y no contesto. Soy en general positivo y tengo memoria de pez. Ayer leí a Chantal y decía –es sabiduría popular, me parece- que tenemos el recurso natural de olvidar lo malo. Pues eso.

Aún más, si te dedicas a lo mío la gente no dejará de tocarte las narices con… el tema del dinero. Y algunos padres de algunas parejas te dirán que a dónde vas, lo que quizá te dificulte un poco la estrategia de acercamiento. El otro día un empresario corrupto y drogadicto, que me cayó bien, me dijo que yo le daba pena, porque siendo profesor no ganaría dinero jamás.

He perdido el entusiasmo por lo que hago cuando… Es que no lo he perdido. Soy duro de roer. Y cuando lo pierda no te lo voy a decir, muchacho, me iré a correr un rato o veré a Phoebe en algún capítulo de Friends. Hay un truco, si te lo puedes permitir: meterte sólo en proyectos que te interesan verdaderamente, con las dos manos. Cuando empiezas a trabajar un poquito –muy poco, pero un poquito- a desgana, te estropicias.

Sin embargo, lo mejor de mi trabajo, sin duda, es… que a la gente le llegue lo que dices, que la gente se descubra en su escritura, que la gente esté satisfecha con un libro que ha escrito, sentir cosas leyendo. En clase pasan cosas muy especiales. Y en los talleres, con las adolescentes, los adolescentes y las adultas y adultos, también.

El mejor día que recuerdo en el trabajo fue cuando… Trabajé unos meses en Valdeska, en Valencia, y fue maravilloso cada día (también cuando estaba leyendo tan tranquilo y mi querido jefe me dijo que qué, que venga, que había que vender libros, que algo habría que hacer). Todos los días que trabajé en Pre-Textos, y las cenas a las que sigo yendo siempre que puedo con Manolo, Manolo y Silvia.

Cuando quiero tomarme un descanso me dedico a… ver la tele (en general y en comercial), a hacer deporte, a pasear, a estar con gente.

Así es como veo el futuro de mi profesión… Bien. Tenemos la capacidad de trabajar en las condiciones actuales, de adaptarnos. De ir al origen de lo que hacemos con las letras y trabajar a partir de ahí. En eso no hay competencia.

Eso sí, si un día logro jubilarme querré pasar el tiempo que me queda… Creo que de editor o de profesor no hay jubilación, porque lees y enseñas y eso no tiene edad. Lo que cambiará serán los horarios.

El último libro que he leído ha sido… Egos revueltos, de Juan Cruz, en Tusquets. Me lo he pasado muy bien. Asignatura obligatoria y muy agradable lectura.

Y lo conseguí en… la biblioteca.

Y el primero que recuerdo que leí fue… Uf, ni idea. Sé que leía mucho de Los Cinco, y me recuerdo paseando con El caballo rojo y quizá de los primeros que me compraron fue Pipeto, el monito rosado, que leí con una linterna en una noche (era muy breve). También unos años después leí sin parar a Grisham. Y no sé por qué, en mi casa había una antología de Gerardo Diego y flipé una temporada con sus poemas ultraístas. En resumen, que no sé cuál fue mi primer libro.

En mi mesilla tengo ahora para leer… Los diarios filosóficos de Chantal, en Pre-Textos (Filosofía en los días críticos). Unos puntitos y a dormir (ha sonado anciano, pero es lo que hay hoy).

Me gustaría añadir que… es bastante probable que todo lo que he dicho en esta entrevista sea cierto. Y de pasó –o digo dónde se puede pillar- gramos de ánimo para aquellas y aquellos que estén un pelín atorados. Como en las clases, trabajar en este mundo es, primero, ánimo, y eso no se compra pero sí se pilla. Pedidme el mapa con los puntos de recogida de ánimo; tiene licencia creative commons, es prácticamente gratuito y se puede descargar. También hay versión en papel, preciosa.



Garoa nos mima

A los libros de Trama les encanta encontrar librerías y libreros y libreras que los mimen como Garoa
Si a ti también te apetece y quieres ampliar la familia de librerías cómplices, escríbenos.

Alberto Silva. Un bello texto sobre Héctor Yánover


Las redes sociales conceden a veces hermosos regalos como éste que nos ha dejado Aberto Silva en facebook hablando de Héctor Yánover con motivo de la publicación de Memorias de un librero.


Escribe: 

Por los 80 y 90, una o dos veces al año visitaba Buenos Aires. Vivía cerca de Las Heras / Pueyrredón. La librería Norte siempre era mi primera visita. A fuerza de revisar estanterías de 'poesía argentina', Héctor me acabó ubicando como visitante deseoso de llenar la valija con 'lo mejor del ramo' (siempre tenía lo mejor, en tiernas ediciones caseras, potentes en su sencillez). Sin mediar presentación, ni casi miradas, me pasaba cerca entre las mesas y soltaba: este puede gustarle (así me dio a conocer a Irene Gruss, Mirta Rosenberg, Marosa...). Como esto duró unos cuantos años, Héctor iba yendo más al grano: llevate este, sin falta (Viel, Gianuzzi, Juanele...). Me volvió lector de poesía argentina, me enseñó a sentir cómo escriben muchos poetas, cosa que mi pluma seguro fue notando. Lamenté mucho el año aquel que fui a Norte y Héctor ya no estaba. Pero su amistosa presencia me acompaña desde aquellos años. Seguro que Yánover sigue susurrando descubrimientos al oído de quienes van a Norte.


Teresa Martín Peces. Un estado de ánimo

Me llamo  Teresa Martín Peces. 


Y en el sector del libro o como mera lectora se me conoce como Teresa M. Peces, desde hace unos meses como SopadePecesyLibros (mi blog).

Me gusta leer porque leer abre la mente, te hace reflexionar, te descubre mundos y vivencias que de otra forma no alcanzarías a conocer, te enseña, te emociona, te entretiene, te excita, te relaja… cualquier emoción y aprendizaje puedes encontrarlo en un libro.

Cuando tenía doce años quería ser  Escritora.

Hoy soy Periodista cultural.

Cuando me toca contarle a un extraño en una boda por qué me gusta leer o ando entre libros le digo que… Es raro que en una boda se hable de libros y lo normal es que si sale el tema sea porque el que lo pregunta es también lector, entonces más que explicar decisiones, compartimos lecturas, que es lo interesante.

Sin embargo, en realidad mi día a día es más bien así: Madrugón a las 6:55, logística familiar, búsqueda de información por las redes sociales, compartir lo que encuentro vía Twitter, actualizar mi blog, acudir a encuentros profesionales y editoriales, entrevistas con autores, colaborar y ayudar a todo aquel implicado en el mundo del libro que lo solicite… por las tardes momentos de lectura y ocio compartido.

Lo más raro que me ha sucedido nunca fue cuando… llegué tarde a mi examen de Selectividad porque no sonó el despertador y me quedé dormida. Lo dije tal cual al Tribunal y aún con 20 minutos de retraso pude incorporarme al examen. ¡¡ La verdad siempre por delante!! Y No hay que tirar la toalla antes las dificultades.

Y lo peor… Cuando después de 23 años de trabajo en DELIBROS un buen día te despiden de mala manera “con una mano adelante y otra detrás”.

Aún más, si te dedicas a lo mío la gente no dejará de tocarte las narices con “Vives como una reina, todo el día de acto en acto”, no saben que detrás de eso hay un trabajo que te implica y va parte de tu vida personal en ello.

He perdido el entusiasmo por lo que hago cuando Por lo general soy una persona entusiasta y procuro siempre buscar el lado positivo de todas las situaciones, pero cuando intentas proponer buenas ideas y topas con jefes ineptos e ineficientes es difícil trabajar con entusiasmo, entonces caes en la rutina y la comodidad, eso no es bueno.

Sin embargo, lo mejor de mi trabajo, sin duda, es estar en contacto con gente maravillosa que vive por y para el libro y que a pesar de las dificultades busca innovación para llevar la lectura a los hogares.

El mejor día que recuerdo en el trabajo fue cuando la Revista DELIBROS celebró su 20 aniversario. Se celebró un encuentro en la Feria del Libro de Madrid a la que acudieron profesionales de todos los estamentos del libro. Algunos no se conocían entre sí y yo los conocía a todos. Fue maravilloso por un momento sentir el cariño de la gente y saber que todos estaban allí por tener un nexo de unión: leer la revista DELIBROS que yo dirigía. Actos como este compensan muchos años  de esfuerzo.

Cuando quiero tomarme un descanso me dedico a leer, escribir y compartir buenos momentos en familia. Es un pilar fundamental.

Así es como veo el futuro de mi profesión… El periodismo y más el cultural ha sido uno de los sectores más afectados por la crisis económica. En estos momentos lo veo en escala de grises. Sin embargo, las posibilidades de Internet son infinitas y gracias a ello se puede revivir de las cenizas…

Eso sí, si un día logro jubilarme querré pasar el tiempo que me queda… No creo que para mi generación exista la posibilidad de una jubilación. En cualquier caso, leer, pasear, viajar...

El último libro que he leído ha sido La sombra de otro”, de Luis García Jambrina (Ediciones B) ¡Magnífico!

Y lo conseguí por cortesía de la editorial.

Y el primero que recuerdo que leí fue De pequeña leía entusiasmada los cuentos tradicionales de los Hermanos Grimm, pero con 13 años cogí una gripe que me tuvo tres días en cama, para entretenerme empecé a leer “Cien años de Soledad”. No podía parar de leer, fue mi puerta de entrada a la lectura adulta. Todavía conservo el ejemplar.

En mi mesilla tengo ahora para leer Clases de baile para mayores”, de Bohumil Hrabal (Nórdica Libros) y “El castillo de la pureza” (Tusquets Editores) y “Per riguardo” (Fundación José Manuel Lara), ambos de Pere Gimferrer.

Me gustaría añadir que gracias a espacios como este identidades virtuales se convierten en reales y nos hacen entender que tras cualquier iniciativa siempre hay detrás una persona con sus inquietudes y pensamientos. Gracias por ofrecerme formar parte de esta Comunidad.

Twitter: https://twitter.com/Tpeces 

Blog: http://sopadepecesylibros.blogspot.com.es/  

Correo:  teresampeces@gmail.com

OTROS ESTADOS DE ÁNIMO 

Nuria Ruiz de Viñaspre. Un estado de ánimo

Me llamo… Nuria Ruiz de Viñaspre. 

Y en el sector del libro o como mera lectora se me conoce como… Nuria, creo, aunque si escucho ese nombre en la calle, no me giro…  ni yo misma me re-conozco.

Me gusta leer porque… Me gusta leer porque me viaja. Y me gusta viajar porque el viaje me lee el mundo.

Cuando tenía doce años quería ser…Veterinaria, pero la primera vez que vi a un animal sufrir, me sentí tan apuntalada a tierra, tan inoperativa, que cambié salvar vidas por sanarlas (la literatura es tan sanadora…).

Hoy soy…Un caballo. Y después, poeta, y después, editora, pero antes de ser caballo, poeta y editora, fui y soy lectora, ahí está el origen del resto y del reto. Ah y antes de todo, persona. Y antes célula… y antes… ah si sigo acabaré por extinguirme.

Cuando me toca contarle a un extraño en una boda por qué me gusta leer o ando entre libros le digo que…No suelo ir a bodas, quizá para eludir preguntas como ésta, ja ja ja . Pero si me lo preguntan en otro ambiente, contesto con gusto que para mí leer es la multiplicación en sí misma.

Sin embargo, en realidad mi día a día es más bien así:…Mi día se divide en dos mitades, quizá porque mis días son eso, centauros. Mitad mujer mitad caballo. Por la mañana soy editora de un sello de viajes en el Grupo Anaya y en cuanto salgo soy editora en un sello editorial, escritura de mujeres en español, que acaba de nacer como quien dice, colección eme (Ediciones La Palma), así que en esas horas, me comunico con las autoras, me cito con ellas, luego en silencio las leo edito corrijo, y si me queda tiempo, que siempre lo hay, porque el tiempo no existe, escribo poemas (como aquella no-hermana de Szymborska).

Lo más raro que me ha sucedido nunca fue…Subirme de adolescente en una moto de agua con un desconocido y que en alta mar me pidiera un beso. Debí de naufragar aquel día porque jamás se lo di.

Y lo peor… Supongo que siempre están por llegar…

Aún más, si te dedicas a lo mío la gente no dejará de tocarte las narices con…Aquella máxima (que de tanto repetirse se está convirtiendo en máxima…) la tecnología aplastará el libro como objeto. El aire pisará el papel. Me entristece tanto que me empuja a actuar para cambiar eso desde mi minúscula parcela.

He perdido el entusiasmo por lo que hago cuando…No suelo perderlo. Soy toda un entusiasta con todo aquello que amo. Una entusiasta además que está plena de energía. Hasta que se apague la luz, supongo.

Sin embargo, lo mejor de mi trabajo, sin duda, es…La persistencia. La tenacidad.

El mejor día que recuerdo en el trabajo fue cuando…Uf, hay tantos como menos buenos… No, hay muchos más de los primeros. Tantos que no podría elegir.

Cuando quiero tomarme un descanso me dedico a…Escuchar música o a escribir, a veces estas dos acciones se solapan en una.

Así es como veo el futuro de mi profesión…Gris, desdibujado, como todo futuro, como todo pasado.

Eso sí, si un día logro jubilarme querré pasar el tiempo que me queda…Leyendo y escribiendo cerca del mar, o mejor, en aquel punto exacto en alta mar donde naufragué un día por un no-beso.

El último libro que he leído ha sido…Las constelaciones del Capitán de Marifé Santiago Bolaños, por gusto pero también por trabajo (número 6 de colección eme que acabamos de publicar), y por gusto, tengo abierta de par en par la poesía de Thomas Bernhard (Ed. La Uña Rota).

Y lo conseguí en…El de Thomas Bernhard fue regalo, y el de Marifé me lo envió ella misma en archivo Word para convertirlo en ese número 6 de la colección eme. (Ya en las librerías por cierto).

Y el primero que recuerdo que leí fue…Una de dos, o tengo demasiados años para recordarlo, o aquel primerizo libro no me marcó especialmente.

En mi mesilla tengo ahora para leer…Tengo de cabecera esta escultura, María Zambrano, E. Cioran, son dos pilares, pero abierto y leyendo, sigo en Thomas Bernhard.

Me gustaría añadir que…Me ha encantado vuestra iniciativa.

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-          Enlace 1: www.nruizvinaspre.com
-          Enlace 2: www.coleccioneme.wordpress.com
-          Enlace 3: www.rasca-cielos.blogspot.com


Memorias de un librero de Héctor Yánover. Un clásico reeditado en Tipos móviles


«Un librero es alguien que cuando descansa, lee; cuando lee, lee catálogos de libros; cuando pasea, se divierte frente a las vidrieras de las otras librerías; cuando va a otra ciudad, otro país, visita a libreros y editores». (Héctor Yánover)


Trama editorial, coincidiendo, casualidades que tiene la vida, con el Día de las Librerías reedita Memorias de un librero (22 €) de Héctor Yánover.

Héctor Yánover (1929-2003),“el más famoso librero de Buenos Aires”, regentó la mítica Librería Norte, en avenida Las Heras de esta ciudad. Desde 1971 todos lo visitaban para escuchar sus consejos: críticos, novelistas, poetas, lectores novatos…; de él se decía que era una fuente única de referencias bibliográficas.

También poeta y escritor, algunas de sus obras más conocidas fueron: "Hacia principios del hombre", "Las iniciales del amor" y "Sigo andando".

En los años sesenta grabó las voces de Borges, Cortázar, Neruda o García Márquez leyendo sus textos y los editó en discos. Yánover fue también director de Bibliotecas Municipales y de la Biblioteca Nacional de la República Argentina, de esta última entre 1994 y 1996.


Algunas perlas ya históricas:

  1. Un libro comienza a serlo cuando se lee, cuando cumple su función de unir al escritor con el lector.
  2. En la librería Masperó, en París, pusieron un cartel que decía: "La derecha nos quiere suprimir; si ustedes siguen robando libros, tendremos que cerrar. No colabore con el enemigo". Cerraron.
  3. A esta altura se me ha desarrollado tanto el ojo que puedo hacer el diagnóstico por el iris. Por la vidriera. Por las mesas. Por el aire de una librería.  
  4. Hay quienes creen que, si van a la imprenta de la esquina de su casa y entregan un manuscrito, ya están en el camino que lle­va a la fama y a la riqueza
  5. Hay librerías que son cementerios de palabras, con nichos hasta el techo, parvas en los rincones y paquetes sobre las mesas; hay librerías donde las palabras son gatos durmiendo en los sillones, con moños rosas y una caja de bombones; hay librerías donde las palabras se avergüenzan y donde Shakespeare y Goethe –si los encuentras– están de espaldas para que no se los reconozca...
Pedir libro 



Y hoy, tampoco está de más recordar a Carlos Pascual, Paco Puche y Antonio Rivero en su Memoria de la librería



Jean-Baptiste Malet, autor de En los dominios de Amazon: Es la globalización. No se destruyen las fronteras, sino que se cambian. No son fronteras entre países, son fronteras entre clases sociales.

Jean-Baptiste Malet (Toulon, 1987) se hizo un nombre en el periodismo francés después de publicar En los dominios de Amazon, donde puso al descubierto el funcionamiento casi dictatorial de la multinacional. Sabe lo que cuenta: para escribir su libro trabajó durante un mes como empleado en la compañía. 

80 revistas y 15 editores culturales os esperan en el stand ii6 de la FIL en Guadalajara

 

Las editoriales AntígonaCalamarDelirioLa bella VarsoviaEl ángel caídoEl Desvelo,FórcolaMarcial Pons HistoriaMil razonesModernito BooksYa lo dijo Casimiro ParkerMorataTramaPablo Iglesias, y Arte y derecho compartirán stand (II6) con las 80 revistas culturales asociadas a ARCE en la FIL de Guadalajara que se celebra en la ciudad mexicana del 29 de noviembre al 7 de diciembre.

·        Los interesados en contactar con alguno de los editores o de las revistas pueden dirigirse a las personas encargadas del stand, que disponen de información completa y que llevarán la agenda de los editores presentes en la propia Feria para concertar citas.

El espacio de ARCE se ha destacado en todas las ediciones de la Feria por constituirse en un auténtico punto de encuentro con los visitantes profesionales de la misma facilitando tanto el intercambio de opiniones e ideas como operaciones comerciales con editores, libreros y bibliotecarios de América Latina.

Constituida en 1983, la Asociación de Revistas Culturales de España ARCE agrupa actualmente a cerca de ochenta revistas de pensamiento y cultura, editadas tanto en formato papel como digital, de todos los ámbitos de la cultura: historia, sociología, política, filosofía, psicología y demás ciencias sociales; literatura, música, arquitectura, artes plásticas, diseño, artes audiovisuales, cine, teatro y otras formas de expresión artística. (Catálogo). La Asociación cuenta con un portal para la difusión y comercialización de sus contenidos y actividades www.revistasculturales.com y un quiosco de venta de revistas en formato electrónico www.quioscocultural.com

Invitamos a todos a visitar el stand de la edición cultural española en la FIL de Guadalajara.


¡Os esperamos!

 

Santiago Pajares sobre Llamémosla Random House

Es comprensible que de buenas a primeras el nombre de Bennett Cerf no te diga nada. Pero estoy convencido de que si eres aficionado a la lectura, el de Random House sí. Pues bien, Bennett Cerf fue el creador de Random House en 1927, que llegaría a ser uno de los grupos editoriales más potentes del mundo. De lo que hablamos aquí, son de sus memorias. ¿De las de Bennet Cerf o de las de Random House? De las dos, pues ambos nombres están unidos y es imposible separar uno de otro. Porque estamos muy acostumbrados a hablar de libros y de sus autores, pero no siempre nos podemos asomar a los entresijos de las editoriales y aquellos que hicieron posible publicaciones que ya damos por sentadas.

Amazon y sus medias verdades. Hoy charlaremos con Jean-Baptiste Malet en la librería Stvdio de Santander

Hoy y mañana Jean-Baptiste Malet, autor de En los dominios de Amazon estará por Santander.
Hoy a las 19:30 en la Librería Stvdio. Un servidor sustituirá al insustituible Manuel Ortuño y charlará con Malet y ‘Jesús Milrazones’.

Naia Hernández. Un estado de ánimo

Me llamo…Naia  Hernández. 


Y en el sector del libro o como mera lectora se me conoce como… la cocinera especializada en Sopa de Sapo.

Me gusta leer porque… me hace descubrir en mi interior nuevas sensaciones. Mucho mejor que cualquier realidad virtual, aumentada o tridimensional. Nuestro cerebro tiene infinitas dimensiones.

Cuando tenía doce años quería ser… veterinaria, creo. He pasado por tantas vocaciones en mi infancia y en mi época adulta que ya no podría decir exactamente qué quería ser con  doce años. 

Hoy soy…  librera. Lo cual incluye: prescriptora de libros,  administrativa, contable, señora de la limpieza, community manager, mensajera, informática “arreglatelotúmisma”, comercial a puerta fría y caliente, ingeniera de finanzas y muchas más cosas. ¡Qué divertido!

Cuando me toca contarle a un extraño en una boda por qué me gusta leer o ando entre libros le digo que… no me haga mucho caso que me voy un poco piripi.

Sin embargo, en realidad mi día a día es más bien así: buenos días, alarma, caja (unos suspiros), retirada de materia orgánica del cristal del escaparate, un poco de orden, recepción de pedidos, entrada de pedidos en el programa, llamada al informático porque siempre la lío, ¿un libro de un gorila? Te lo busco, teléfono: lo siento, es que YA SOY CLIENTE VUESTRO, no me sigáis llamando, no quiero otro teléfono, más suspiros, a la tienda no se entra con la merienda, ¿dónde están tus padres?, ¿quieres formar parte de nuestra base de datos?, acordarme de comprarle comida al gato, este libro me lo llevo a casa, apaga la luz, alarma. Buenas noches.

Lo más raro que me ha sucedido nunca fue cuando… me lié la manta a la cabeza para meterme a librera.

Y lo peor… a las dos semanas de abrir nos robaron 8 libros ¡8! De la misma colección. El día que conozca a su autora se lo comentaré. Me pasé dos días llorando. Esa semana  la cerramos en negativo.  

Aún más, si te dedicas a lo mío la gente no dejará de tocarte las narices con… “¡pero si ahora todo el mundo tiene e-book!” O también “¡mi hijo no usa libros, todo lo tiene en el Ipad“.

He perdido el entusiasmo por lo que hago cuando… por ahora nunca. Es demasiado pronto para perder el entusiasmo.

Sin embargo, lo mejor de mi trabajo, sin duda, es… ver cómo los niños se sientan, cogen un libro y lo devoran.

El mejor día que recuerdo en el trabajo fue cuando… vinieron todos mis amigos y familiares a darme ánimos, el día de la inauguración. Aunque ahora, la verdad, necesito repetir.

Cuando quiero tomarme un descanso me dedico a… ¿leer? Es que últimamente no descanso.

Así es como veo el futuro de mi profesión… Pues no lo sé. ¿Ideas?

Eso sí, si un día logro jubilarme querré pasar el tiempo que me queda… ¿Cómo que si algún día logro jubilarme? No entiendo la pregunta ¿La alternativa es morirse?

El último libro que he leído ha sido…Querida Felicidad”, de Ediciones Lóguez. 5 minutitos de ternura.

Y lo conseguí en… la balda de primeros lectores. Alguna ventaja tenía que tener ser socia cooperativista de mi propia librería ¿no?

Y el primero que recuerdo que leí fue…pues no sé. Es que yo tuve la suerte de que me leyeron mucho de pequeña. Así que no me acuerdo de lo primero que leí yo sola.

En mi mesilla tengo ahora para leer…Ventajas de viajar en tren” de Antonio Orejudo. Me da miedito y tengo que dormir con la luz encendida.

Me gustaría añadir que… Me encanta mi nueva y renovada profesión de librera. Que me encanta estar detrás del mostrador. Y que ojalá pueda hacerlo muchos años. Acepto consejos  y terapias de veteranos en el sector. ¡Ah! Y que en este lío nos metimos dos, engañé a Marçal Bonadona para ser librero y ahora ha vuelto a su más tierna adolescencia siendo el especialista en juvenil.

-          www.sopadesapo.com



Clo Vautherin. Un estado de ánimo

Me llamo… Clo Vautherin            Foto de 7calasensilex



Y en el sector del libro o como mera lectora se me conoce como… Clo (aunque no creo que me conozca mucha gente).

Me gusta leer porque… me gusta. Me divierte, aprendo, paso un buen momento, desconecto… Es increíble la cantidad de emociones que te pueden dar los libros.

Cuando tenía doce años quería ser… médico forense.

Hoy soy… librera (y algo más) en La Central de Callao.

Cuando me toca contarle a un extraño en una boda por qué me gusta leer o ando entre libros le digo que… es mucho más complejo de lo que se imagina y que hay mucha gente implicada en todo el proceso.

Sin embargo, en realidad mi día a día es más bien así:… el día se divide entre dos partes complementarias del oficio: la “física” y la “romántica” (la gente se olvida que el trabajo en una librería es muy “físico”). Pasar pedidos, buscar novedades, ordenar estanterías, colocar mesas, hacer envíos, charlar con editores, hacer devoluciones, montar un ciclo, recomendar un libro, pillar un ladrón, preparar una presentación, hacer una entrevista, mover cajas, … Es muy entretenido

Lo más raro que me ha sucedido nunca fue cuando… esa pregunta me pilla de sorpresa.

Y lo peor… ¿en la vida? No creo que me haya pasado cosas terribles.

Aún más, si te dedicas a lo mío la gente no dejará de tocarte las narices con… que si los libros son caros, que si el libro en papel va a desaparecer, que si se edita mucho y se lee poco.

He perdido el entusiasmo por lo que hago cuando... me da rabia que se roben libros, pero perder el entusiasmo, no lo he perdido.

Sin embargo, lo mejor de mi trabajo, sin duda, es… Hay muchas cosas buenas y divertidas que se pueden hacer entre libros. Pero más que nada la gente que me he encontrado en este “mundillo”.

El mejor día que recuerdo en el trabajo fue cuando… no recuerdo, hay muchos días buenos. Es un trabajo que me gusta.

Cuando quiero tomarme un descanso me dedico a…  la costura.

Así es como veo el futuro de mi profesión… con optimismo.

Eso sí, si un día logro jubilarme querré pasar el tiempo que me queda… cerca del mar, pero ¿lograremos jubilarnos?

El último libro que he leído ha sido… han sido dos, un cómic: “Mauvais genre” y una novela “Pietra Viva”.

Y los conseguí en… el primero me lo regalaron, el segundo me lo compré.

Y el primero que recuerdo que leí fue… no sé si fue el primero pero me gustaba mucho “La historia de los bonobos con gafas”.

En mi mesilla tengo ahora para leer… uffff, un montón y no me va a dar tiempo…

Me gustaría añadir que… me encanta que me recomienden libros.




Javier Celaya. Un estado de ánimo

 Me llamo Javier Celaya. 

Y en el sector del libro se me conoce como Dosdoce.com. Nunca pensé que mi personalidad llegaría a ser suplantada por una marca empresarial…

Me gusta leer porque traslada mi mente a un lugar alejado del ruido mundano.

Cuando tenía doce años quería ser pianista, cantante, bailarín, actor de teatro…

Hoy soy docente, escritor, asesor, emprendedor, empresario... (sin lugar a dudas, actividades profesionales mucho menos glamurosas que lo que había soñado, pero lo asumo sin frustración alguna. Pienso llevarlas a cabo en mi próxima vida).

Cuando me toca contarle a un extraño en una boda por qué me gusta leer o andar entre libros le digo que leer te permite vivir varias vidas a la vez…

Sin embargo, en realidad mi día a día es más bien así: Londres, Frankfurt, Nueva York,  Sao Paulo, México, Milán, San Francisco…

Lo más raro que me ha sucedido nunca fue cuando choqué mi coche a los 16 años contra la limusina de Elisabeth Taylor… Ella ni se dignó a salir del coche, pero su chófer fue muy amable.

Y lo peor, que la Policía Militar llegue a tu casa para detenerte por prófugo. ¿Cómo continúa esta historia? La respuesta la dejo para cuando publique mis memorias…

Aún más, si te dedicas a lo mío algunas personas no dejarán de tocarte las narices con críticas insustanciales, pero lo siento por ellos: tengo una paciencia infinita…

Nunca he perdido el entusiasmo por lo que hago, ni en lo personal ni en lo profesional. Debe ser que tirar la toalla no forma parte de mi vida.

Lo mejor de mi trabajo es, sin duda, trabajar con personas inteligentes que me contagien su entusiasmo, con sus ideas o sus ganas de hacer cosas nuevas…

El mejor día que recuerdo en el trabajo fue cuando un cliente de la empresa donde trabajaba me contrató para incorporarme a su propia empresa. Fue toda una sorpresa que cambió mi vida profesional.

Cuando quiero tomarme un descanso me dedico a dar largos paseos con mi perro Max Gutenberg.

Así es como veo el futuro de mi profesión: adentrándose poco a poco en el trepidante mundo digital.

Eso sí, si un día logro jubilarme querré pasar el tiempo que me queda con mi marido dando la vuelta al mundo en un velero.

El último libro que he leído ha sidoNos vemos allá arriba” de Pierre Lemaitre (Editorial Salamandra). Normalmente leo en pantallas, pero este libro lo leí en papel puesto que fue un regalo de mi madre.

En el colegio se empeñaban en que leyera cada día la Biblia, pero no lo consiguieron…  Lo que sí devoré fueron los libros de la biblioteca de mis padres y de mis hermanos mayores. El primero que recuerdo leer con mucho entusiasmo fue “Miguel Strogoff” de Julio Verne.

En mi mesilla tengo ahora para leer una tableta llena de libros. Leo entre 25 y 30 libros al año de todo tipo de géneros, desde thrillers a novelas, pasando por ensayos, novela gráfica y libros de empresa.

Me gustaría añadir que no he mentido ni exagerado en ninguna de mis respuestas J

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